
RafaVerificado · Alumno AIO
Antes: arquitecto · Madrid
Soy arquitecto. Probé la puerta fría y ahora los clientes vienen a mí
▶ Su historia en vídeo, a cara descubierta. Abajo, contada con sus palabras.
Soy Rafael, arquitecto de profesión. Trabajaba como arquitecto para otros y llegó un punto en que quise dar un cambio de aire a mi carrera: ir por mi cuenta, no trabajar para alguien más y lograr independencia financiera. Además llegué hace relativamente poco tiempo, y emigrar es más difícil: sientes que vas con el tiempo perdido a cuestas y quieres recuperarlo.
Ya me había acercado al sector inmobiliario por el método tradicional, y era más difícil de lo que parece. Tenía la inquietud de que esto podía hacerse de otra forma, más sencilla y más económica, pero no daba con la tecla ni con el empujón para tirarme a la piscina. Hasta que un día me salió un anuncio de Fátima para formarme como agente inmobiliario online —algo que yo nunca había sido—, me picó el gusanillo, vi la clase, tuve una charla con Sergio y entré.
Lo que más me llamó la atención del modelo fue lo evidente: no tener que estar llamando a posibles clientes, sino que ellos vinieran a ti. La dinámica cambia por completo cuando el cliente te busca en vez de tener que buscarlo tú haciendo puerta fría. Eso lo había sufrido y sabía exactamente lo que no quería repetir.
Llevo unos cuatro o cinco meses dentro de la academia y, siendo sincero, ha sido muy nutritivo intelectualmente. Lo que más me ha ayudado son las mentorías grupales: para mí han sido lo máximo, es donde más información he sacado hasta el momento. Y la comunidad en sí, donde hay mucha reciprocidad con el resto de alumnos y con el equipo. Fátima y Sergio enseñan mucho y siempre están ahí para apoyarte, igual que Stephy y Ana. Entre nosotros nos ayudamos para crear contenido de valor: no nos copiamos, pero nos inspiramos.
Voy a ser honesto con los resultados: todavía no he facturado mi primera vivienda con el método. Pero ya me han entrado un par de clientes que están buscando vivienda por España, principalmente en Madrid, que es donde yo me muevo físicamente, y me han salido contactos por Instagram sobre todo por Galicia, un mercado que también conozco. Que los clientes lleguen solos, sin perseguir a nadie, ya es un cambio enorme respecto a lo que yo conocía.
A quien tenga nervios por entrar le diría lo que pienso de verdad: el precio, en mi opinión, es simbólico comparado con todo el valor que te dan y con lo que se actualiza día a día dentro. Y seguramente se amortiza con la primera venta. Vas a desarrollar una habilidad que casi nadie en el sector está desarrollando, y eso te diferencia muchísimo. Yo no lo pensaría demasiado: entraría de cabeza, como hice yo en su momento.
Historia redactada a partir del vídeo de Rafa, con sus propias palabras y datos. Sin guion, sin actores.


