
PilarVerificado · Alumno AIO
Santander · madre, empezó sin idea del sector
Cinco ventas en un año trabajando dos o tres horas al día
▶ Su historia en vídeo, a cara descubierta. Abajo, contada con sus palabras.
Escribo esto recién llegada del evento anual de la academia, donde hasta salí en el vídeo de presentación diciendo unas palabras. Y me sirve para medir el cambio, porque cuando vine al evento del año pasado yo todavía no había hecho nada. Acababa de empezar, no tenía ni idea de este sector. Un año después puedo decir que he vendido cinco propiedades y tengo unas cinco exclusivas más repartidas por toda España: una en Marbella, otra en Barcelona, otra en Burgos, otra en Santander.
Y no, no vivo en todos esos sitios. Yo solo vivo en Santander. Lo que pasa es que en cada ciudad donde tengo una propiedad colaboro con un agente inmobiliario online de la red. Esa es la parte que de verdad cambia el juego: no tienes que renunciar a una operación porque esté a 800 kilómetros de tu casa.
Mi miedo al principio era muy concreto: como no sabía nada de este negocio, me daba pánico hablar con la gente y que los clientes me hicieran preguntas que yo no supiera responder. Las dudas que les podían surgir a los clientes y yo sin poder contestarles. El miedo a no saber, vamos. Pero en la academia te enseñan todo, y cuando me surgía una duda llamaba a Fátima o a Laia, me la resolvían, y después yo respondía a mis clientes. Fenomenal. Así, poco a poco, ese miedo desaparece.
Soy madre, y para conciliar esto es perfecto. Como no tienes un horario fijo, le dedicas las horas que tú quieres. Yo trabajo más o menos dos horas al día, o tres. Me sobra tiempo para estar con mi familia y seguir trabajando.
A quien esté pensando en aprender esta profesión le diría lo que yo he vivido: que si quiere cambiar de vida, que se lance y entre en la formación, porque le van a enseñar todo. A mí me ha cambiado la vida, más que nada eso: te cambia la vida. Llegas a un sitio más alto en dinero y como persona.
Historia redactada a partir del vídeo de Pilar, con sus propias palabras y datos. Sin guion, sin actores.


