
Eduardo CorellVerificado · Alumno AIO
Madrid · más de 10 años en el sector tradicional
Tras 10 años en grandes marcas inmobiliarias, facturé 25.000€ en un mes
▶ Su historia en vídeo, a cara descubierta. Abajo, contada con sus palabras.
Llevo más de diez años en el sector inmobiliario. Me reinventé en este mundo después de la crisis de 2007 y de pasar un tiempo en desempleo, y me formé en plataformas muy importantes como Engel & Völkers y RE/MAX, donde estuve los últimos casi seis años. Pero llegó un momento en que esas plataformas ya no me aportaban tanto a mí como yo les aportaba a ellas. Me costó decir adiós, no os creáis, pero quería seguir en este sector —es mi pasión— de manera independiente, como freelance.
Estuve todo el principio del verano valorando dos o tres formaciones. Al final me decidí por AIO porque no era solo aprender a hacer embudos de venta, que para mí era importante, sino también una red de agentes que colaboran. Yo en estos años he colaborado muchísimo con otros agentes y mi sensación era que se estaba perdiendo ese concepto: el agente tradicional se ha centrado en el «esto es mío, lo he captado yo y lo vendo yo». Y eso al final afecta al vendedor. Aquí la colaboración está en la esencia, y como para mí también lo está, me pareció el lugar idóneo.
Empecé el curso a mediados de julio. El mes de agosto lo pasé en casa, centrado en las clases de Rascacielos y Rascacielos Pro. Y en septiembre fue mi lanzamiento: empecé a lanzar embudos. He lanzado varios, porque aunque haya una técnica y unas directrices claras, tienes que manejar la herramienta, conocer un poco el algoritmo... y cuando el algoritmo no te conoce a ti, es más difícil. Fui cambiando embudos, objetivos y públicos. Cuando de pronto en dos días te entran 60 leads para visitar un apartamento, dices: wow, esto es lo que yo quería.
El resultado: en octubre facturé 25.000 euros. Un mes de trabajo muy intenso, aproximadamente. De las dos propiedades que vendí en octubre, una se vendió en una semana y la otra en dos semanas. En septiembre llegué a tener una cartera con tres propiedades, y eso supone muchísima actividad: llamadas, visitas, calendarios, documentación, el acompañamiento hasta la notaría.
No lo hice solo. Las clases las haces tú, pero luego están las mentorías de marca personal y de prácticas, fundamentales para lanzar las campañas, y el acompañamiento semanal de las clases online tipo mastermind: venta, cierre, marketing digital. Y el charlar y trabajar con compañeros, que crea vínculos. Me he sentido bastante arropado. Además, el método te hace analizarte: dónde estás, a dónde quieres ir, cómo es tu negocio. Yo acabé con un business plan y una documentación que en las plataformas anteriores nunca había elaborado.
Lo que tengo claro es que Eduardo Corell ya no va a volver al sistema tradicional. Esta es una decisión sin retorno. Y la libertad es maravillosa: he tenido meses de muchísima actividad y ahora mismo estoy más relajado, planificando el año que viene. No dependo absolutamente de nadie.
A quien tenga miedo de lo digital le diría que lo intente. Las redes sociales son para cualquiera. Lo único que no puedes tener es miedo al ridículo: lánzate, di lo que crees que tienes que decir, y que tu mensaje quede claro, le guste a quien le guste. Uno publica porque está convencido de que lo que hace es bueno, no por los likes.
Historia redactada a partir del vídeo de Eduardo Corell, con sus propias palabras y datos. Sin guion, sin actores.


