
Carmen y GuadalupeVerificado · Alumno AIO
Madrid y Barcelona · se conocieron dentro de la comunidad AIO
Nos conocimos en la comunidad y vendimos un piso juntas en 19 días
▶ Su historia en vídeo, a cara descubierta. Abajo, contada con sus palabras.
Somos Carmen y Guadalupe, y esto que vamos a contar empezó en el sitio menos romántico del mundo: el Discord de la comunidad de AIO. Yo, Carmen, nací en Madrid, viví en varios países y me asenté en Barcelona hace cuatro años. Soy ingeniera de formación, nada que ver con esto, y llevaba un par de años estudiando inversión inmobiliaria ayudando a mi familia. Yo, Guadalupe, soy de Madrid y llevo 18 años trabajando en la misma empresa del sector de bienes raíces; después de tanto tiempo te asienta la monotonía y me apetecía emprender por mi cuenta, así que ahora compagino los dos trabajos.
Las dos entramos con miedos. Carmen: «¿Y si no sale? ¿Y si no lo sé hacer? ¿Y cómo voy a ponerme yo delante de una cámara?». Llevaba seis años intentando salir delante de una cámara y no era capaz. Pero venía de un giro profesional que me había dejado en una situación negativa, y querer salir de ahí fue el impulso: no tenía nada que perder. Guadalupe: aunque vengo del sector, en pisos era empezar casi desde cero, y la parte tecnológica me frenaba bastante. La realidad es que desde el primer día vas aprendiendo sobre la marcha. No necesitas llevar un año en la academia para empezar a emprender: desde el momento cero puedes.
Lo que más valoramos es distinto y lo mismo a la vez. Para Carmen, el mix entre los directos y la formación: poder preguntar dudas dos veces por semana en directo es una oportunidad brutal. Y el machaque constante de «centraos en ventas»: cuando te repiten el mismo mensaje 20 veces, al final llega. Para Guadalupe, la comunidad: ya no es una comunidad, es una familia. Siempre se habla de la competitividad en este sector, y aquí todos colaboramos y nos apoyamos.
Vamos a los números. Yo, Guadalupe, en el último año he cerrado cuatro operaciones, todas colaborando con compañeros de la comunidad, y eso que no le puedo dedicar el 100% porque lo compagino con mi otro trabajo. Viviendo en Madrid: una en Gandía, otra en Logroño, otra en Jerez de la Frontera —esa de 420.000 euros— y la última en Madrid, con Carmen. En total, unos 900 y pico mil euros en propiedades, con honorarios de entre el 3% y el 4%: entre 30.000 y 40.000 euros en total entre las cuatro operaciones.
La operación que hicimos juntas fue así: a Guadalupe le entró el propietario por su embudo de ventas, invirtiendo 5 euros al día, y cerró la exclusiva al 5% de honorarios. Un piso pequeño en Madrid, ideal para inversores, con un detalle complicado: inquilino incluido. Publicó el anuncio en el canal de la comunidad y yo, Carmen, lo vi desde Barcelona. Soy de Madrid, conocía la zona y tenía contactos inversores, así que le escribí inmediatamente. Tres días después ya había visita: Guadalupe la hizo en persona con mis clientes y yo no me moví de Barcelona. Los números cuadraban para inversión y fue un sí. De la captación de la exclusiva a firmar la reserva: 19 días. Los propietarios no se lo creían, habían firmado la exclusiva a cuatro meses por si acaso, por el tema del inquilino.
Y de ahí salió algo más que una operación: una amistad y una relación de largo plazo. De hecho ya estamos mirando operaciones en Barcelona juntas.
Si estás donde estábamos nosotras, te decimos lo que nos hubiera gustado escuchar. Carmen: quítate las tonterías de la cabeza y ponte las pilas ya; el mundo es hoy, la vida es ahora y los resultados son ya si tú quieres. Guadalupe: hazlo, y si tienes miedo, hazlo con miedo, pero hazlo. Mejor hecho que perfecto.
Historia redactada a partir del vídeo de Carmen y Guadalupe, con sus propias palabras y datos. Sin guion, sin actores.


