
CarolinaVerificado · Alumno AIO
Cataluña · empezó de cero, madre soltera
Madre soltera, dejé mi trabajo y mi primera firma fueron 7.000€
▶ Su historia en vídeo, a cara descubierta. Abajo, contada con sus palabras.
Hoy he firmado mi primera operación oficialmente en notaría, después de nueve meses con la formación. Y os prometo que vengo de cero: ninguna experiencia en el sector. Empecé estando trabajando, compaginando las dos cosas, pero se me hacía muy complicado. Mi trabajo necesitaba muchas horas de dedicación y me quedaban muy poquitas para la academia. Hasta que hace un par de meses decidí dejar definitivamente mi trabajo para dedicarme al cien por cien a esto.
Mis miedos eran muy claros. Soy madre soltera con dos niñas y todo el sueldo de casa depende de mí. El miedo es no tener la certeza de que cada mes vas a vender, de qué cantidad va a entrar, porque hay unos gastos fijos. Algunas me llamarán loca. Pero si no te lanzas, no sabes nunca si va a funcionar. Y yo lo tenía muy claro, también gracias al equipo de la academia, que me lo hizo ver. Eso sí: hay que currar mucho. Que nadie piense que esto es no hacer nada. Pero luego la recompensa es buena.
La operación de hoy ha sido un local en Vilanova, en exclusiva, con un 5% de honorarios: 7.000 euros. Para ser mi primera vez, encima un local con su IVA y una comunidad de bienes por medio, ha tenido sus cositas, pero se fueron solucionando sobre la marcha y fue una venta bastante rápida: lo activamos y en menos de un mes ya teníamos la parte compradora. Lo curioso es cómo entró: mandé un mensaje de difusión a mis contactos, porque desde la academia me insistían en hacerlo, y la propietaria, una mamá del cole de toda la vida, me dijo después: «cuando me enteré de que Carol estaba haciendo esto, no lo dudé ni un segundo, ya sabía quién me iba a vender el local».
Lo que más me ha ayudado dentro ha sido el soporte. Las dos mentorías que tenemos cada semana y saber que están ahí para cualquier duda. No es un curso que ves en casa online y ya está: hay un acompañamiento personal y humano, muy cercano. Hoy, en la firma de notaría, estaban allí conmigo. El acompañamiento es hasta el final, y eso no es lo mismo.
Y todavía no he lanzado mi embudo, lo estoy preparando. Todo lo que tengo ahora encima de la mesa —y tengo propiedades en Reus, en Lleida, en L'Escala— ha venido por la colaboración con los compañeros de la academia. Un compañero de Galicia lanza su embudo, le entra algo en Cataluña y contacta conmigo para que haga la parte presencial. Como me gusta coger el coche y recorrerme Cataluña, voy trabajando así. Entre todo, hay unos 2,5 millones de euros en precio de venta sobre la mesa.
A quien se lo esté planteando le diría que no se lo piense ni un minuto. Sobre todo por lo que ganas en calidad de vida. Para mí ya no es tanto el dinero, sino recuperar todas esas horas que pasaba trabajando, que en mi caso eran muchas más de ocho. Poder llevar a mi hija al colegio, a sus entrenamientos, ir al gimnasio, cuidarte a ti misma. Antes no había vida. Esto te da la posibilidad de tener tiempo para trabajar, para tu familia y para ti.
Historia redactada a partir del vídeo de Carolina, con sus propias palabras y datos. Sin guion, sin actores.


