
YukikoVerificado · Alumno AIO
Antes: 19 años como comercial · Barcelona
«O vendes 200.000 patitos o vendes un piso»: eso me cambió el chip
▶ Su historia en vídeo, a cara descubierta. Abajo, contada con sus palabras.
Soy Yukiko, tengo 39 años y he trabajado en el ámbito comercial más de 19 años. Siempre me ha encantado el trato con los clientes; lo mío es la venta consultiva y ese nunca fue el problema. El malestar no era con los clientes: era con los jefes, con las jefaturas. El abuso, muchas veces, hacia el profesional que lo da todo y al que no solo no se le reconoce, sino que ni siquiera se le trata bien. Eso es duro. Estuve pasando por un tiempo muy duro en el trabajo, llegué a sufrir ansiedad, y entendí que necesitaba algo para mí: necesitaba más tiempo, quería calidad de vida con mi familia, con mis niños.
Y entonces vi a Fátima con el vídeo de los patitos. Esa propuesta de «o vendes 200.000 patitos o vendes un piso». Me hizo clic algo dentro y dije: yo quiero algo así. Ser tu propia jefa.
No vengo de probar suerte por primera vez. He tenido dos emprendimientos y he caído con los dos. El primero fue importar maquinaria de aparatología de estética a Perú desde Barcelona —productos de Girona y de Torredembarra— y distribuirla en el mercado peruano. Estuve cinco años con ese negocio, pero hacia el tercer año llegó el fenómeno del Niño, muchas empresas cerraron y la mía se vino abajo. Fue muy difícil para nosotros. Mi esposo es de aquí, de Barcelona, así que decidimos volver, ya no con una niña sino con tres niños, y empezar de nuevo. Espero que este tercer emprendimiento sea el que despegue, y esta vez no voy sola: el apoyo, el que me lleven de la mano, era exactamente lo que yo necesitaba.
Nunca había hecho nada inmobiliario. Me gusta, amo la decoración, soy muy manitas en mi casa, pero del sector no sabía nada. También me llamó la atención por algo muy personal: con mi esposo quisimos comprarnos un piso y no pudimos, no es tan fácil. Y por ahí entendimos que, a nivel de comisiones y estando cerca de las propiedades, algún día podríamos llegar a la propiedad que nos merecemos.
Ahora mismo estoy en plena construcción. Estoy estudiando gestión del tiempo, finanzas para este curso, un poco de fotografía y vídeo... nutriéndome de todo lo que necesito para iniciar bien. Y el cambio ya lo noto: no me siento anclada, me siento muy activa, muy productiva. La ansiedad que tenía, ya no la tengo. Tengo la seguridad de que esta vez, con este modelo de negocio y con ellos de la mano, va a ser algo totalmente diferente.
A quien esté donde estaba yo —quemada con sus jefes, sin tiempo para sus hijos— le diría esto: ve paso a paso. La constancia y la consistencia lo hacen. No necesitas hacerlo todo como otros casos, porque cada persona es única y cada caso es personal. Vamos de a pocos. Pero hay que empezar.
Historia redactada a partir del vídeo de Yukiko, con sus propias palabras y datos. Sin guion, sin actores.


