
GabyVerificado · Alumno AIO
Costa Brava · antes propietaria de un catering para cine y publicidad en Barcelona
Del catering para cine a 5 exclusivas en 3 meses en la Costa Brava
▶ Su historia en vídeo, a cara descubierta. Abajo, contada con sus palabras.
Yo antes tenía un catering en Barcelona, era la propietaria, especializada en el servicio para cine y publicidad. Es un sector que mueve dinero y en un buen mes podía ganar bastante, pero era muy duro: horarios en los que a lo mejor me levantaba a las 3 de la mañana porque el desayuno tenía que estar listo a las 6 en la punta de una montaña. Llegó un momento en que quería un cambio radical. Nos fuimos de Barcelona a vivir a la Costa Brava, a L'Escala, y quería también un cambio laboral.
Empecé por el home staging, preparar las casas a través de la decoración, y me formé con Ruth Martín, de Serendipia, en Donosti. Ella me abrió ese mundo y me animó a hacer también la parte de gestión: conseguir una propiedad y venderla. Así que me saqué el API, que en Cataluña es obligatorio para poder vender. Yo pensaba que con esas dos cosas me iba a comer el mundo. La realidad es que necesitaba ayuda para conseguir clientes. En mi zona hay tiburones enormes, la agencia tradicional está muy impuesta, y la llamada fría era muy difícil. Conseguí dos posibles clientes que no cuajaron y dije: necesito conseguir clientes de otra manera, de una forma más automática. Ahí descubrí la academia y a Fátima. Empecé en julio, hace unos seis meses.
Mi punto débil eran las redes sociales. La marca personal ya la tenía creada, pero el embudo se me atravesó: lo alargué en el tiempo, me costó bastante. Hasta que con la ayuda de Estela, de la academia, lo pude lanzar. Fue una liberación. Al día siguiente de tener el embudo en marcha me llegó mi primer lead. Y al tercer día conseguí mi primera exclusiva. ¿Inversión en publicidad? Cinco euros al día: con 15 euros conseguí mi primera exclusiva. Vivo en una casa de dos plantas y bajé corriendo a decírselo a mi marido.
Ayer conseguí mi quinta exclusiva. Cinco exclusivas en tres meses, más colaboraciones con otras compañeras. Y lo bueno es que es a nivel nacional: yo puedo estar sentada en mi casa y tener una exclusiva en Ferrol, otra en Badajoz, otra en Tarragona, colaborando con compañeros de la escuela que hacen las visitas. Sola me sería imposible. Somos más de mil. Y no hay competencia: prefiero ganar el 50% de algo real que el 100% de nada. Me falta la primera venta, ese es el puntito que me falta ahora mismo, pero las comisiones del sector están entre el 3 y el 5% del precio de venta, así que pueden ser interesantes.
Todo lo digital era para mí un mundo totalmente desconocido y sola no lo habría hecho, la verdad que no. Me han abierto una puerta enorme. Y la formación continua me ha dado mucha seguridad: clases en directo martes y miércoles —martes de básicos, miércoles de ventas con Sergio, que es un crack y siempre trae gente interesante—. Todo eso me ha ayudado a estar mucho más segura ante un cliente. El curso cuesta, no es un regalo, pero durante un año tienes como un equipo a tu disposición en tu propio negocio, sin los dolores de cabeza de tener personal a tu cargo.
Yo vengo de muchos años de ser empresaria y no quería volver a tener jefes. Ahora trabajo con libertad a todos los niveles: hoy estoy en casa, pero cojo el ordenador y puedo trabajar desde donde quiera. Puedo ganar quizá lo mismo o más que antes, pero sentada en mi lugar favorito del mundo, las ruinas de Ampurias, con vistas al mar. Calidad de vida, te lo digo. Si estás pensando en un cambio así, mi experiencia es que no hace falta llegar sabiéndolo todo: yo no vine a ciegas, pero lo que me faltaba me lo dieron aquí.
Historia redactada a partir del vídeo de Gaby, con sus propias palabras y datos. Sin guion, sin actores.


